Arca es una organización campanense, basada en la confianza, e integrada por dueños de comercios y pymes locales. Juntan alimentos y asisten a comedores y merenderos de la ciudad.

 

Schneider comenzó haciendo kits de merienda, con lo poco que podía comprar. Con la crisis decidió donar todo lo recaudado en publicidad de sus medios digitales y redes sociales. “Al principio la gente no entendía el concepto de que en la bolsa que se le entregaba solo contenía la merienda de un día, y para muchos que están atravesando necesidades resultaba poco”; así cuenta su primera experiencia, no tan satisfactoria, donde dosificaba la leche en polvo; el cacao; los cereales y las galletitas que donaban.

Charly decidió que si iba a enfrentar el problema tenía que transformar esta idea y comenzó a mirar a los merenderos y comedores como aliados en la organización y la detección de los sectores más sensibles de los barrios.

Fue así como se le ocurrió crear Arca, una red solidaria de alimentos, no solo para entregar mayor cantidad de comida -ante la creciente necesidad en el extendido contexto de aislamiento-sino también para incluir un programa de entrega de semillas, enseñarles a las familias a armar su propia quinta y poder desarrollar actividades sociales en los barrios más alejados del casco céntrico; una tarea que cree que podrá comenzar con el final de la pandemia.

 

 

Con el apoyo del municipio acompañan a nueve comedores y merenderos del barrio Las Praderas, una vez por semana desde la secretaria de Desarrollo Social sale mercadería para cada uno de ellos. Algunos de los comedores cocinan todos los días, los merenderos asisten 2 o 3 veces por semana.

“La demanda creció por la crisis de la pandemia y la imposibilidad de que los vecinos -que son albañiles, que hacen changas, otros trabajaban en los hoteles turísticos cercanos y el country-, no puedan trabajar y en consecuencia no pueden parar la olla en sus hogares” afirma el referente barrial.
Arca ha ido creciendo con la adhesión de numerosos comercios y pymes, y a medida que se sigan sumando más integrantes a la red podrán ampliar el radio de solidaridad hacia comedores y merenderos de otros barrios.

“También comenzamos a darle apoyo a los emprendedores que no tienen para la materia prima, ayudamos con harina y azúcar para que puedan producir panes y rosquitas dulces para vender”. Como así también todos los domingos entregan cochecitos de bebe, bebesit y ropa de ajuar a futuras mamás, todo donado por vecinos de Campana.

Schneider además atiende su propio comedor, en la Sociedad de Fomento del barrio Las Praderas. Allí con su par Alejandra Peralta, una de las vecinas referentes del barrio y 11 mujeres más cocinan para 260 personas todos los domingos al mediodía. “Este fin de semana pasado, que hicimos locro entregamos 336 porciones” afirma orgulloso tras haber aprendido algo de organización con la ONG Pan del Alma del cual es integrante.

Por su parte Schneider nos cuenta que ahora se enfrentan a una situación más compleja, ya que en algunos comedores de barrios donde hubo vecinos con casos positivos dejaron de atender directamente a la gente, solo se permite cocinar y luego hacer entrega de viandas a domicilio. “Sabemos que esto implica más gastos y más logística, pero estamos dispuestos a contener esta situación social, es imprescindible proteger y protegernos del virus, pero nuestro objetivo es llevarle un plato de comida a las familias y ahí estaremos -tomando todas las medidas de protección necesarias”-.

Le preguntamos sobre el peligro de estar haciendo esta tarea, siendo un paciente de riesgo: “bajo ningún concepto podría quedarme en mi casa cruzado de brazos sabiendo que ellos nos necesitan; esto no es política partidaria, se trata de vidas humanas, estamos hablando de acciones que repercuten no solo en el presente de esos vecinos sino también en su futuro cercano; quizás solo tenga que pedirle perdón a mi familia que me apoya constantemente”.

“Por último quiero agradecer a la gente, amigos, comerciantes que nos acompañana}. A mis compañeras de #PraderasBonita por hacer de este accionar una lucha solidaria que será solo un recuerdo -dentro de muy poco- cuándo podamos festejar con algún encuentro. Tampoco puedo dejar de mencionar, que esta pandemia nos tiene que servir para entender sobre la deuda interna que existe en el país en el tema de salud, educación y la pobreza estructural, un problema que se viene atravesando -desde hace décadas- gobierno tras gobierno.
Comercios y entidades adheridas a la red: La Vasca, Autoservicio Alma, Municipalidad de Campana, Plaza Hotel, Sofitel La Reserva, El Pelu, Nueva Italia, La Querencia, Inmatel, Matafuegos Campana, El Apo, La Fortuna, Aguamarina, Todo Resuelto y San Sol.