La movida solidaria fue impulsada, por segunda vez por Tamara Tasistro, siguiendo los pasos de su padre, el recordado “Caly” quien durante 37 años recorrió los barrios llevando juguetes y golosinas a los niños en su día.

El domingo se celebró el Día del Niño y como ya lo impuso como tradición el recordado Carlos “Caly” Tasistro, la “Cruzada por la sonrisa de un niño”, volvió a recorrer los barrios de la ciudad, llevando juguetes y golosinas a los más chicos.
 Por segunda vez, fue Tamara Tasistro, hija de Caly, quien llevó adelante la movida solidaria convocando a los vecinos a donar juguetes nuevos o usados y también golosinas.
Los comercios locales también hicieron su aporte, y cientos de chicos disfrutaron no sólo de regalos, sino también de un gesto de alegría de parte de Tamara y todos los voluntarios que se sumaron a la actividad.
Según explicaron, la cruzada se volverá a repetir en Navidad y Día de Reyes.