Con el liderazgo de Messi, la Selección empieza bajo presión el ciclo Sampaoli.
Exagera Sampaoli. Pero en esa desmesura parece ser auténtico. “Yo digo que nos jugamos todo porque cada partido y cada punto que ganemos va a definir la historia de este país de cara al próximo Mundial”, declaró durante su última conferencia de prensa antes del partido de esta noche ante Uruguay (comienza a las 20 y se podrá ver por TyC Sports y la TV Pública).
Apuesta fuerte el técnico argentino, más que ninguno de los últimos procesos. Primero, dándole la número 9 a Mauro Icardi. Después rodeando a Lionel Messi no sólo con Paulo Dybala y Ángel Di María, también con un improvisado volante-lateral por derecha que será un delantero (Lautaro Acosta o Emiliano Rigoni) o a lo sumo un mediocampista con perfil cambiado (Marcos Acuña). Detrás, sólo tres defensores.
Le sobra audacia al entrenador argentino que hará hoy su estreno en partidos oficiales. Habrá que ver si esa valentía se transforma en temeridad, en suicidio futbolístico.