A pesar de los desmedidos aumentos en la Tasa de Habilitación de Comercios e Industrias, el gobierno de Abella y Roses recaudó un 20% menos que el año anterior durante 2016.

Desde la UV Más Campana, liderada por Axel Cantlon, alertan sobre el efecto negativo que el aumento desmedido de tasas puede tener para los nuevos emprendimientos y para el desarrollo de la economía local

 

El primer año del gobierno de Abella y Roses en Campana trajo consigo un cuestionado y descomunal aumento de todas las tasas municipales. Hubo aumentos en la modificación de la ordenanza Fiscal e Impositiva durante julio 2016 y como si fuera poco, unos meses después, en Enero 2017 volvieron a amentar las tasas.

La Tasa por Habilitación de Comercios e Industrias no fue la excepción, pero lejos de recaudar más, el impacto fue negativo, ya que la recaudación de esta tasa se redujo un 20% durante el 2016, según la última rendición de cuentas del Municipio.

Respecto al caso particular de la Tasa por Habilitación de Comercios e Industrias, la UV Más Campana explicó, que no sólo cambió la forma de cálculo (que hace mucho más costosa esta tasa para empresas o personas) sino que también introdujeron montos mínimos a pagar para determinadas actividades.

Por ejemplo, habilitar un salón de fiestas que hasta el 2015 costaba un mínimo de entre $1.500 y $2.500, ahora cuesta un mínimo de $40.000 pesos

 

Llama la atención porque dicen querer alentar la inversión privada, pero lo único que hacen es poner más barreras al desarrollo de emprendimientos productivos. Este tipo de tasas desalienta los nuevos emprendimientos y también fomenta la informalidad. El gobierno debe corregir esto de manera urgente, alertaron desde la UV Más Campana.

Un caso particular que resaltaron es el mínimo exigido para la instalación de oficinas de empresas de servicios públicos. Los vecinos de Campana necesitan que la empresa prestadora de gas tenga oficinas en nuestra ciudad, pero desde el gobierno lo único que hicieron en los últimos meses, fue aumentar un 300% la tasa de Habilitación para este tipo de oficinas, lo que podría desalentar a la empresa a instalar oficinas en nuestra

ciudad. Una vez más, la voracidad por la recaudación está logrando un efecto negativo, dando la espalda a las necesidades de los vecinos.