Ayer se convirtió en ley en la Cámara de Senadores y contó con la unanimidad de todos los legisladores con 58 votos afirmativos.

 

Este miércoles se trató el proyecto que avala el uso medicinal de la planta de cannabis en nuestro país. 
 Un grupo numeroso de madres cuyos hijos padecen epilepsia estuvieron esperando el resultado de la sesión y recibieron con emoción la noticia ya que a partir de ahora podrán tener acceso a 
los insumos necesarios, ya sea a través de la importación o la producción por parte del Estado nacional, para lo que autoriza el cultivo de plantas de marihuana al Conicet y al INTA, que ayudará a mejorar la calidad de vida de sus hijos. 
 La nueva ley, en su artículo 8, autoriza la creación de un “Registro Nacional Voluntario” a los fines de autorizar el cultivo a pacientes y familiares de pacientes afectados, en virtud de lo dispuesto por el artículo 5º de la ley 23.737 (la de drogas). Pero el apartado no modifica en nada la antigua letra -de 1989-, que indica que el cultivo se trata de un delito únicamente en los casos que se realicen “sin autorización o con destino ilegítimo.