El lunes 18 de julio de 1994 la Asociación Mutual Israelita Argentina sufrió el mayor ataque terrorista hacia judíos desde la Segunda Guerra Mundial: a las 9:53 a.m. un coche bomba estalló frente a su sede porteña del barrio de Once, demoliendo el edificio, provocando la muerte de 85 personas e hiriendo a alrededor de 300. Casi un cuarto de siglo después, la Justicia sigue adeudándole a la sociedad los nombres de sus responsables.